
El portal digital Noticias 24 publicó la entrevista que realizó a Rosa Quevedo, abuela de Dayán González, el niño de 5 años asesinado en Guanare, caso en el que están implicados un hombre y 3 mujeres, incluyendo a la madre del niño. Durante el contacto, la señora Quevedo relató los momentos más duros que vivió antes de conocer la verdad sobre su nieto. “Ese era la luz de los ojos de esa madre”, dijo y explicó que “la relación entre ella y Dayán era buena (…) todo estaba bien, y el también se la llevaba bien con sus hermanas”.
“Mi hija llegó a las 3 de la tarde de Margarita, ella me llamó desde la madrugada y me dijo que tenía que ir al hospital porque el niño tenía una peritonitis (…) luego me volvió a llamar y me dijo que ya había muerto (…) yo no entendía como pudo morir tan rápido de una peritonitis. Llegué al hospital donde todo el mundo me conoce porque yo trabajé ahí y les pregunté si habían llevado a un niño con esas características y me contaron que había llegado uno violado y asesinado (…) cuando me dijeron su nombre, me caí”, recordó.
Asimismo, explicó que “una doctora me dijo que iban a hundir a mi hija porque ella era una asesina ¿pero por qué a ella y no a los demás? Ella no lo mató”.
“No señalan a nadie más, sólo a ella porque dicen que ella lo mató cuando lo dejó con esa mujer (…) ¿Por qué de la otra (Doris Oropeza) no dicen nada? Porque ella es la esposa del árabe ese, esa es su influencia, por eso nadie la nombra”, indicó.
Con respecto a la relación que Gelliknet González (madre del niño) con Anney Montilla, Quevedo señaló que su hija no tenía una relación amorosa con la sospechosa. “Mi hija no es ninguna marimacha, la otra sí, pero a mí no me consta que ella tuviese nada, además ahora le sacan los distintos hombres con los que estuvo y le dicen marimacha”.
“El error de su hija fue tener a esa señora de servicio”, puntualizó. Quevedo mencionó que nunca tuvo ningún tipo de contacto con ninguno de los implicados en el caso y sobre la polémica desatada en Guanare aseveró que desde lo sucedido no ha recibido ninguna ayuda por parte del Gobierno.
“A nosotros nadie nos ha amenazado ni nos han dañado porque aquí todo el mundo me conoce y yo no tuve nada que ver con eso, pero tampoco he recibido ayuda de nadie (…) nada de nada, aquí nadie me ha dicho si necesito algo, o si necesito una beca para que las niñas sigan estudiando porque su madre está presa“, dijo.
Así, y mostrándose muy afectada, la abuela del niño Dayán González, explicó que ella nunca había pedido cuidar a su nieto porque “yo ya tenía a dos de sus hijas conmigo, ellas están estudiando bachillerato y, además, yo no me llevaba bien con la muchacha que lo cuidaba”.
“Mi hija una vez me llamó y me contó que esa marimacha le había pegado y yo le advertí que tuviera cuidado con Dayán y ella solo me decía que ella no se metía con el niño”, resaltó.
En este sentido, la señora Quevedo reiteró que ella en varias oportunidades le dijo que tuviera cuidado “aunque yo nunca vi nada extraño porque yo no conocía a esa mujer”.
Durante el contacto, la señora aseguró que ella no tenía conocimiento de un maltrato anterior al ocurrido: “Algunas veces su mamá me llamaba y me decía, por ejemplo, que el niño se había clavado un tenedor en los labios o que se había pisado los dedos con una puerta, pero yo preguntaba y ella me aseguraba que ya o había llevado al hospital”.
“Yo no tengo conocimiento de que ella no supiera del maltrato al niño, yo la llamaba y le preguntaba por Dayán y ella me decía que estaba bien”, dijo.
A pesar de la dificultad que la señora Quevedo tuvo para hablar sobre el caso, comentó que ella tuvo la oportunidad de acudir a la audiencia cuando estaban siendo cuestionados los sospechosos y que en ese momento pudo notar “la falta de arrepentimiento” de los demás.
“Mi hija no creía lo que había pasado, yo le dije que se lo habían matado, pero ella pensaba que era peritonitis, hasta que en la misma audiencia le mostraron las fotos del bebé”.
Los supuestos implicados son Gelliknet González (madre del niño), Anney Montilla Oropeza (cuidadora del niño), Valentina Oropeza de Montilla, Doris Oropeza y el enfermero Yure Hernández Medina, quienes se mantienen recluidos en el internado de Tocuyito, quienes esperan además la acusación formal de la Fiscalía que se espera para los últimos días del mes de Enero.
Con información de Noticias 24








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